viernes, 18 de enero de 2013

El aura que queda al final del día. (Las pruebas)

Lo que queda en el aire, lo que se va, lo que vuelve, lo que se pierde, lo que ya no está, lo que estuvo y lo que quedo al final del día, es resultado de una compleja serie de eventos, en ocasiones, afortunados, en otras no tanto, sin embargo, siempre algo queda en el aire, sensaciones, sentimientos, palabras, sabores e incluso colores, melodías e imágenes.

Cuando se hace click en una cámara de fotografía, se captura más que un instante y en la imagen queda no solo el recuerdo del instante vivido que para cada persona resulta diferente; una versión por cada cabeza, por cada recuerdo y por tanto por cada situación.

Ver y volver a ver, sentir algo parecido a lo que quedo en el aire cuando esa imagen fue capturada cobra sentido cuando al pasado nos remontamos para recordar momentos que han marcado nuestra vida. ¿Quien la tomo?, ¿Dónde fue tomada?, ¿En que circunstancia fue tomada? y ¿Qué valor tiene hoy esa foto?... podría extenderme en preguntas técnicas y de distinta índole, sin embargo, para mi, los más importante de una imagen y el recuerdo que esta puede producir tiene que ver con el aura de la misma, que la carga de energía, de saberes, de argumentos, de razones y de miles de ideas que iniciaron cuando fue tomada y se cierra cada que alguien las ve y puede emitir una idea sobre la misma.

Las palabras e incluso los objetos están cargados con un valor aurático importante y al igual que las imágenes perduran. Los sentidos están en juego, mientras leo, mientras miro, escucho, hablo, pienso, toco y siento, voy contextualizando un momento que va llenando de inolvidables recuerdos mi ser.

Esta primera etapa de las vacaciones en Colombia, culmina con grandes vivencias, razones, motivos y experiencias inolvidables, cada imagen tomada, revela el encuentro con un momento y unas personas determinadas. Familia, amigos y demás roles posibles, seres humanos excepcionales que han aparecido en nuestro camino, modificando ciertos destinos, seres llenos de luz, de energía y de mucho amor; seres que están aquí y mañana podrán estar allá, seres...

A continuación "las pruebas" que delatan un tiempo y espacio de diferentes vivencias...







































































miércoles, 2 de enero de 2013

Aterrizados en la luz, el tiempo, la mente

La luz es...libertad,
La luz es...armonía,
La luz es...energía,
La luz es...nostalgia
La luz es...alegría
La luz es...vida y la vida está llena de luz
La misma luz que entra por la lente de la cámara y captura instantes en el tiempo, de momentos decisivos de cada hora de la existencia de los seres humanos que deciden presionar el disparador y fotografiar o grabar.

Es grato, encontrarse, años después con imágenes que reconstituyen en el presente recuerdos del pasado, muchos otros recuerdos los llevamos en nuestra memoria como imágenes mentales, que por alguna razón no se convirtieron en imágenes digitales y/o físicas. Durante el año 2012 aproximadamente he tomado un poco más de 1000 fotos (este es un número aproximado de las que fueron subidas únicamente a FaceBook http://www.facebook.com/juliangonzo), es el recuento de un año que me dejó grandes experiencias, tal como dice la canción ("Yo no olvido el año viejo" de Tony Camargo http://www.youtube.com/watch?v=8RjWEs9lcJA )  típica de las fiestas de fin de año en Colombia.

El 2013 inicio con una sensación parecida a (Always on my mind de Pet Shop Boys http://www.youtube.com/watch?v=q053PBA47gY) y con el pensamiento agotado y confundido, aterrizado sobre la aparente calma de la realidad, que se presentó con palabras, imágenes, sonidos y sentimientos de lo que se va quedando atrás, lo que nace, lo que no debe nacer, lo que muere, lo que tiene que desaparecer y lo que debe continuar. La luz sigue firme y el camino es grande.

En un acercamiento más a lo espiritual, Buenos Aires me regaló en 2012 nuevas formas de ver la vida, no tras una pantalla de TV que miente, ni mucho menos tras una de LED con marca Apple, sino a través de la energía, la luz y el peso del universo sobre el planeta que habitamos. Planeta en el cual se fueron uniendo en distintas etapas compañeros de viaje y otros desaparecieron, los que se mantienen siguen en mi camino y me acompañan; algunos se reafirmaron ya a final de año buscando cabida en el 2013, muchos otros retornaron y algunos más actuaron de manera extraña.

La producción de material fue variada desde lo escrito hasta lo musical, pasando por lo documental. Terminar el 2012 y comenzar el 2013 en mi tierra fue distinto a los dos años anteriores, donde al son del tango sonaban las campanas de las 12 y la pirotecnia anunciaba el final de un ciclo y el comienzo de otro. Volver a las raíces del hogar ha sido importante para recargar baterías, ánimos y por supuesto darle el tiempo para que otras cuantas cosas crezcan, maduren y puedan seguir su ascenso.

La vida nos muestra oportunidades, caminos, nos hace experimentar y que bueno es poder decir que se vive como se quiere o como se desea, el futuro pareciera incierto pero no lo es del todo. Colombia y Argentina seguirán unidos por un poco más de tiempo (en mi corazón para siempre) más cuando tú, él y ella están acá y allá hay otros seres más que me esperan y entre todos juntos labran el camino conmigo.

Alguien me dijo: hay que ser aterrizados, y yo dije: ya sabemos las reglas del juego.
Alguien me dijo: Sigue adelante, y yo dije: así lo haré
Alguien me dijo: Hay que vivir, y yo dije: acá sigo viviendo,
Entre aquí y allá...
Otros 365 dias en los que una nueva historia se escribe, conmigo como personaje principal y queda grabada en mi mente para siempre.