domingo, 27 de mayo de 2007

Subliminal Message

- I believe in you, because you make me Feel real love. Please, come into my world, I'll try to fix your heart, I'll try to Fix You and love you, forever. -

(Nota Mental: De muchos artistas han dicho que sus canciones contienen mensajes subliminales cuando estas se escuchan al revés... vaya uno a saber si es cierto. El caso es que el título de esta entrada no tiene nada que ver con eso. Simple aclaración.)

He puesto en la columna de la derecha 4 nuevos links de 4 videos de música de los cuales también hay que recatar mucho, y obviamente que tienen un sentido importante en mi vida, por decirlo así. El primero es: "I believe in you" de Kylie Minogue, que si no estoy mal fue un sencillo especial que venía con su disco de Grandes Exitos titulado "Ultimate Kylie" y que desde el momento en que escuche la canción y vi el video me genero mucha energía. El otro de ella se llama "Come Into My World", que es una delicia de video, comenzando porque lo grabaron en plano secuencia (esto quiere decir: sin cortes), cada vuelta que ella da, fue grabada de corrido, todo debía estar friamente calculado para que cuando ella pasara, ocurrieran varios eventos a la vez; el problema radica en que ella se duplica en cada vuelta, por lo cual tuvieron que grabar varias veces lo mismo y en ángulos y distancias diferentes para luego superponerlas y que no se cruzaran las diferentes Kylies que aparecen. Además, la técnica del plano secuencia es una de mis preferidas, pues aunque requiere de trabajo, es muy interesante y divertido hacerlo. (Por si acaso no entendieron nada de lo que dije, entren a este link: http://youtube.com/watch?v=Qw9FAxywDJ8 , Ahí lo explican con imágenes).

También está "Feel", de Robbie Williams, que ya es un poco viejo, pero que me encanta, la textura y los colores que maneja el video como tal, son espectaculares y la letra y música de la canción son geniales, al igual que ocurre en "Fix You" de ColdPlay, que aunque es más reciente, es igualmente genial la música, y la letra que, por supuesto habla con cierto tono enfocado a la realidad, tan real como que en el video, de la nada termina subiéndose al escenario de un concierto que ofrece el grupo y cantando la canción en vivo, es un video mu y bien logrado y ellos dos son excelentes artistas también y aquí lo demuestran con estos temas en Inglés.

Por cierto, ahora que lo pienso, creo que los únicos mensajes subliminales que tienen las canciones, son aquellas cosas que nos transmiten cada que las escuchamos, que incluso son cosas que a veces no podemos explicar...sentimiento, momentos, luegares y hasta personas, a los que nos vemos remitidos por su letra o su melodía.
Espero los disfruten.

lunes, 21 de mayo de 2007

No era... el resto, se los digo adelante...

Este es el tercero de 4 cuentos de una colección que escribí; son experiencias recogidas de una etapa que marcó mi vida... pero que ya terminó. Los quiero compartir, con todos aquellos que visitan el blog porque considero que son una manera de hacer catarsis de esto.

Esperanza no era
Que gran noche, tan apasionada como esperada, deseada y algo helada, eso pensaba de aquella noche en la que se habían juntado tantas cosas, desde las grandes texturas de nuestros cuerpos, los penetrantes aromas que nos delataban como seres humanos y esos tejidos de un tálamo, en el que vivimos el comienzo más no sé si el final de un idilio que quería que perdurara, o que terminara, que no avanzara y se derrumbara, sin embargo, había algo que no me dejaba de revolver la cabeza, tanto sentía por aquella persona con la que había pasado la noche, tantas cosas me hacía pensar y aún más, creo yo, tantas otras que me hacía dudar.

Iba camino a mi residencia al norte de la ciudad y mi cabeza se llenaba de innumerables pensamientos con cada paso que yo daba y aunque tenía claro que había tenido relaciones sexuales con mi pareja, sabía que lo que sentía para ese momento no era nada bueno, incluso veía posarse una nube gris sobre el techo del edificio de apartamentos en el que vivía y que a 10 cuadras ya podía divisar. Mi corazón ya no latía como la noche anterior, pues ya no tenía miedo de nada y tampoco latía como minutos antes cuando había despertado entre sus brazos, pues esa felicidad inmensa claramente se opacaba y no sabía porque, es decir, menos de 24 horas antes, la esperanza parecía eterna y ahora misma no existía.

Sobre mi rostro, más exactamente debajo del ojo, justo en la mejilla derecha logré sentir una gran gota de agua; quien pasara en ese momento por mi lado pensaría que estaba a punto de llorar, pero no, ni de eso tenía ganas ya, solo me preocupaba realmente de atravesar el extenso y duro pavimento de las avenidas, así como los grandes muros que a mi paso habían sido levantados para que las personas vivieran, convivieran y se refugiaran de su propia soledad, pero para qué tantas construcciones, porque esa vida tan rústica y contaminante de lo más profundo de los pulmones de todos, hasta creo que los animales tenían mayor esperanza de vivir un poco más en este mundo que nosotros que nos retorcíamos dentro de nubes de humo negro y nos dejábamos poco a poco consumir por la tecnología que ahora servía para volvernos cada vez más insensibles, valientes y sedentarios de nuestra propia mente y con tan solo pensar en eso, mi celular comenzaba a vibrar en mi bolsillo, vi la pantalla y supe que era aquella persona a la que le había declarado el amor y la guerra la noche anterior en su habitación, en su cama y con mi cuerpo extendido sobre su total humanidad, pero, para como me sentía en ese momento no contestaría a su llamado o más bien a sus llamados que no fue uno sino más de cinco, además lo menos que quería era que un rayo cayera sobre mi y me chamuscara.

Un cielo totalmente oscuro se había cerrado detrás y delante de mi y las gotas de lluvia comenzaron a caer ahora con más regularidad, algo frías; el día claramente era un mar lleno de esperanzas inversas, pues para ese momento y con el color del cielo lo menos de lo que se podía esperanzar era de que saliera de nuevo el sol; para ese instante ya me había acercado 4 cuadras más a mi apartamento, afán no tenía, nada tenía que perder y no veía en que variaría mi vida si aceleraba mi paso era como esperar que un carro pasara por aquel gigantesco charco de agua sucia y me bañara de pies a cabeza de mierda combinada con tristeza y consternación.
Para mí, en ese momento era claro que soledad no sentía, el miedo se había perdido por completo al caer el sol de ayer, el deseo se había quedado entre las sábanas blancas donde anoche había reposado mi cuerpo entero y el amor no era lo que para ese momento me hacía feliz sino que con ese negro cielo y esa lluvia intensa que poco a poco se intensificaba más y se metía por todos los rincones de mi cuerpo sin ya importar mi ropa, la sentía tan fría que creí por un momento que no llevaba ropas puestas, de hecho, mi cabello húmedo sobre mi rostro me hizo pensar por una milésima de segundo que lo único que llevaba cubierto era mi cara; pero era claro que ese cielo negro no solo lloraba conmigo sino que me podía dejar ver que quizás mañana no habría un día nuevo y que en pocos instantes las gotas serían tan grandes que nos aplastarían con gran dureza, y es que para qué un mañana si iba a ser igual que hoy, incluso me pregunto para que un hoy si va a ser tan eterno, interminable y oscuro como lo era ahora mismo mi mundo, un mundo de fantasías en el que veía claramente todo dibujado con colores vivos, algo de dulce, un aroma a miel, un mundo maravilloso al que sabía que mi alma no regresaría que se había caído para retornarme a la realidad, un mundo que dependía netamente de mi mente, de mi cabeza y que lo había creado para fantasear con la belleza.

De repente, decidí detenerme en mitad de la calle, la lluvia avanzaba y no parecía terminar con mi vida, mi celular vibraba con insistencia y yo sentía como mi cuerpo se desboronaba en mitad del pavimento, en realidad no me sentía débil pero así me veían los demás, los pocos, que pasaban corriendo completamente empapados por mi lado y es que hasta los perros habían decidido refugiarse en pequeños lugares donde nadie los asustara ni los obligara a estar.

Sé que mi mente estaba algo trastornada y tenía muchas cosas en ella que no me dejaban pensar con total claridad, sin embargo, aunque mis sentimientos por aquella persona que me había hecho tan feliz la noche anterior eran tan puros como el agua que caía del cielo y tan cristalinos como el aire que se volvía intenso, mi vida se derrumbaba por completo en ese momento solo pedía cerrar los ojos por siempre, no deseaba llegar a mi apartamento, ni mucho menos tener que coger una toalla y secar mi cuerpo, tampoco quería hablarle a nadie y todos aquellos compromisos inconclusos, todos los planes y proyectos netamente mentales que había decidido emprender se derrumbaban en frente de mí y yo sin poder decir nada , era un desastre completo y no deseaba que nadie me sacará de ahí, no quería que me ayudaran porque no necesitaba ayuda simplemente no quería ver de nuevo la claridad.
Miré mi reloj, eran las 10:15 de la mañana y para el minuto 16 supe que estaba en un estado de catástrofe mental y aunque tenía amor, compañía y fantasía había algo que realmente me detenía y era pensar en que si había pasado una noche tan mágica y deseaba pasar muchas más con aquella persona que empezaba a amar debía tener claro que la vida, la vida misma tiene un final y percances para los cuales ni el amor es una cura, sin duda alguna esperanza no era lo que yo sentía.

CONTINUARÁ...

lunes, 14 de mayo de 2007

Antes un sentido... ahora un objeto

Este es el segundo de 4 cuentos de una colección que escribí; ahora es un objeto el que habla y deja ver ciertos secretos que se esconden en su propia intimidad.

TÁLAMO
Y después del beso hasta yo estaba a punto de llorar, había sido algo realmente bello; me sentía más cómoda que de costumbre aunque no era uno como todas las noches sino dos cuerpos largos y esbeltos los que reposaban sobre mí, respiraba hondo, esperando que se quedaran quietos o al menos que se movieran en cámara lenta si decidían cambiar de posición y como parecía ser una noche larga esperaba que ahora si cerraran pronto los ojos hasta que un nuevo amanecer vislumbrara, era el más fuerte deseo que podía tener en ese momento, pues aparte de todo lo que estaba sucediendo esa noche por primera vez entre esta pareja de enamorados hacía un frío insoportable que por sectores de mí se combinaba con calor humano, algo que por cierto disfrutaba bastante noche a noche y en ocasiones durante gran parte de la mañana o aquellas tardes eternas. Finalmente mi deseo no se hizo realidad, sabía que hacia falta algo esa noche, sin embargo, esperé que se contuvieran, pero la carne es débil y el deseo se hizo presente y ahora sentía miedo, llevaba varios años en la misma posición y creo que nunca o al menos no recuerdo que me hayan hecho mantenimiento, incluso, en ocasiones, por partes sentía dolor y producía un chillido algo fuerte que no era el mas agradable de los sonidos, pero esta vez, con esa fuerza con la que se movían estos dos personajes seguramente algunos milímetros me movería yo y el ruido se podría precipitar desde muy dentro mí, haciendo saber que algo de pasión estaba ocurriendo y aunque traté de evitarlo, no lo logre, cada vez con más fuerza ella gritaba, él se movía y me movía a mi y yo sentí desarmarme, presentía que en cualquier momento me destrozarían por completo, pero no, todo terminó justo a tiempo, ellos estaban complacidos y yo no me quejo, después de todo nada malo sucedió pero menos mal había terminado rápido pues no había sido fácil para mí soportar tanto peso y a esa velocidad de movimiento.
Ya iba entrando en calma, sentí que me cubrieron bien con las cobijas y comenzaba a sentir calor, de repente ella movió sus piernas fuertemente golpeándome y parecía estar incómoda, lo que no entiendo es porque si mi superficie era suave y era bastante amplia como para que se extendiera, pero al parecer él no la dejaba apartarse de su lado, era la primera noche que llevaba a alguien para compartirme, siempre habíamos sido él y yo, desde que salí de la tienda de muebles de un centro comercial del norte de la ciudad, recuerdo que llegué a esta pequeña habitación y siempre me han vestido con grandes y calurosas mantas y encima mío más de 7 cojines de diferentes colores se han acomodado, esto me da un estilo muy fresco y juvenil, además he soportado golpes muy fuertes, cuando él llega de mal genio o triste y se desahoga conmigo, en ocasiones llora y otras veces me agarra a puños de la rabia que le da, también pasa horas recostado viendo televisión y hablando por teléfono y de vez en cuando parece loco hablando y preguntándome cosas que yo ni entiendo; mis pensamientos se fueron dispersando, ya se habían quedado dormidos muy juntos y faltaba poco para que amaneciera.
No pasó mucho tiempo cuando sentí una brisa repentina que me recorrió de arriba y abajo, ya había salido el sol, algo brusco se despertó él y quito las cobijas, miro su reloj y sabía que ya era tarde, el sol estaba en un punto alto del cielo lo que indicaba que había pasado más de media mañana, asustada por supuesto se despertó ella, dio varias vueltas sobre mi y luego sí, se alejo; los dos salieron del cuarto, dejándome ahí sola, a medio cubrir, para entonces había una gran ventaja y era que el calor del sol me comenzaba a calentar cada parte de mí, mientras veía el desorden de ropas y hasta los tenis de él, algo sudorosos que se encontraban en el suelo muy cerca de mí.
Era Lunes y otra semana más comenzaba, sería una semana común y corriente, nada extraño sucedería, en minutos regresarían de bañarse, se secarían parte por parte de su cuerpo y colocarían las toallas mojadas y algo frías sobre mí, ahí las dejarían por largo rato mientras él elegía con que ropa se vestiría y ella se colocaría las prendas del día anterior pues para mi fortuna creo, ella no vivía conmigo, así que él se sentaría desnudo sobre mi y comenzaría a vestirse con esa elegancia juvenil que lo caracterizaba, cambiaría todo desde sus tenis hasta su camisa pasando por su ropa interior, y toda la ropa sucia del día de ayer la tiraría al suelo cerca de mí como si viera una caneca de ropa sucia a mi lado, era un desorden extraño que luego vendrían a recoger o al menos eso esperaba yo.
Y así, tal cual fue, regresaron de bañarse el cuerpo y luego de un rato salieron de la habitación algo apresurados. Pasaron algunos minutos, el sol aún me calentaba bastante, podía ver el desorden del suelo y los afiches del techo que claramente me dejaban ver que él era fanático de Shakira y una combinación algo rara, porque había tarjetas de amor, afiches de Rock & Rol y algo de los Beatles, sin dejar atrás a Madonna; al lado mío estaba la computadora sobre un gran mueble de madera y lleno de muchas otras cosas, entre esas un teléfono y justo cuando hablo de éste, su sonido me hace dar un sobresalto, pero ni modo de yo contestar, de repente sentí pasos algo más fuertes, era la señora de la limpieza que ya había llegado a cumplir con sus labores y aunque corrió hacia el teléfono, este dejo de sonar tan pronto los descolgó. Y ahora iba yo, me quitaría el peso de las mantas de encima y justo en ese instante recordé que era inicio de mes y de semana por lo tanto me haría una limpieza exhaustiva.
Comenzó con la aspiradora a hacerme cosquillas en mi superficie y me dejo un buen lapso de tiempo sin cobijas, las anteriores, que olían a noche de pasión serían lavadas y esta noche habría unas sábanas limpias para comenzar un mes con una actitud algo más fresca y placentera para todas aquellas cosas que iban que suceder. Luego de una hora, sobre mi se extendieron largas mantas limpias de diferente color y con un diseño un poco más serio que el de antes, dos almohadas, los mismos 7 cojines y un detalle que se me había pasado, un perro ridículo que ella le había regalado a él, perro que no dura mucho tiempo acomodado, pues tan pronto llega él lo tira al suelo para que no le estorbe y poderse acomodar confortablemente sobre mi.
Y así, paso las horas sin hacer mayor cosa, aunque recuerdo un día que la empleada muy espontáneamente encendió el televisor y se recostó sobre mí en lugar de hacer la limpieza que es, por supuesto, por lo que se le paga, sin embargo, esto de no tener boca y no poder hablar me deja imposibilitada para acusarla, aunque si recuerdo que la hice sentir incómoda durante el largo tiempo que ahí estuvo, pero se aguantó, debe estar acostumbrada a dormir mal, la verdad no me interesa, ahora solo espero a que él llegue descargue sus cosas sobre mi de una forma algo fuerte y luego ya entrada la noche se disponga a dormir agradeciendo a Dios por ese lugar confortable en el que le es posible descansar.

CONTINUARÁ...

jueves, 10 de mayo de 2007

4 artistas diferentes, 4 estilos bien marcados.(links de los videos en la columna derecha)

En la parte derecha del blog he agregado una lista de 4 videos, de 4 artistas totalmente diferentes que quiero sacar a relucir no solo por lo excelentes artistas que son sino también por la calidad con que realizan sus trabajos. Cada uno de estos 4 videoclips, cuenta una historia distinta haciendo uso por supuesto de un recurso visual para hacer más interesante la letra de la canción, así mismo el trabajo de arte fue meticulosamente estudiado por los que los hicieron para obtener grandes resultados y aunque en unos se vean más que en otros o la estetica que maneja sea visualmente más bonita, todos tuvieron un gran trabajo realizado por un grupo grande que llevó a producir una gran obra, como lo son estos 4 videos.
Una razón más por la que los pongo, es porque son artistas a las que admiro, por la calidad que ofrecen. Además porque las letras de las canciones y las imagenes de los videos que hablan por sí solas, dicen cosas que he querido decir, que siento que debo decir y que de alguna manera, ya hacen parte de la banda sonora de mi vida, pues generan importancia dentro del contexto en el que vivo, a nivel de letra, música e imagen que son tres cosas por las que me apasiono.
Por una lado está el video nuevo de Shakira, llamado "Las de la Intuición", que, como bien saben los que me conocen, es mi artista prefierida, una Colombiana que ha logrado sobresalir y dejar el nombre de nuestro país en alto y esto se ve en videos tan sencillos como éste, con una canción movida y una letra increíble. Luego el de Bjork, llamado "Earth Intruders", perteneciente a su nuevo disco llamado "VOLTA", que a nivel de música es excelente, pues es otra cultura y otra tendencia totalmente distinta la que esta artista maneja y que por supuesto a nivel audiovisual es una belleza completa. El tercero es el de Regina Spektor, llamado "Fidelity", que lo vine a conocer hace poco tiempo, gracias a mi mejor amiga de la Universidad y que fue impactante verlo por primera vez, pues el manejo que le dan al color es absolutamente genial, pasar de un contexto plano, cuadriculado, blanco y negro a esa felicidad absoluta del color, de la vida de la fidelidad y la libertad. Y por último el de Julieta Venegas que por ser el último en nombrar no es el menos importante y del cual se rescata la calidad de artista que es esta mujer y de este video que es bastante divertido.
Las 4, son canciones que dedico a aquella persona que ha llegado a mi vida a llenarla denuevo de color, de esperanza, a esa persona que desde el momento en que la vi, supe lo que quería, lo que deseaba y que en el poco tiempo que hemos estado juntos ha sabido valorar pequeños detalles que me han hecho absolutamente feliz, una persona llena de naturalidad y con una esencia que aún en mis recuerdos y sueños más profundos aparece para generar gigantescas expectativas de vida.

Algunos pensamientos... míos y de otros.

"EL TIEMPO PASA LENTAMENTE, PARA LO QUE NO DA ESPERA"
"NATURALIDAD CON M... ERES TÚ."
"SER NATURAL ES LA MÁS DIFÍCIL DE LAS POSES... PARA TÍ ES LA MÁS FÁCIL"
"DESDE EL MOMENTO EN QUE TE VÍ... SÉ A LO QUE VOY... EL AMOR, TAL VEZ, ES UN MAL COMÚN."

jueves, 3 de mayo de 2007

El primero de 4

Este es el primero de 4 cuentos de una colección que escribí; son experiencias recogidas de una etapa que marcó mi vida... pero que ya terminó. Los quiero compartir, con todos aquellos que visitan el blog porque considero que son una manera de hacer catarsis de esto.
UNA NOCHE MÁS

Aún recuerdo lo que me dijiste anoche; querías que te tocara, te besara, te oliera y te mirara, y de forma increíble que te imaginara, pero si ahí estabas ¿para qué imaginarte?, solo tengo un dibujo en mi mente de ti, ese dibujo de una belleza convertida en realidad, solo tengo una realidad, la vida que vivo contigo y contigo solo deseo estar.

Y ahí estábamos muy juntos, no necesitábamos abrir la boca para hablar, un silencio total inundaba ese pequeño espacio y aunque afuera en la calle las personas gritaban pensando que el mundo se iba a acabar porque veían llegar el diluvio universal con cada gota que mojaba sus rostros y los tejados de las casas donde ni los gatos tranquilos podían estar.

Nosotros no escuchábamos nada y era tanta la oscuridad que parecía la luz al final del túnel, tan intenso que no dejaba ver ni más allá ni tampoco distinguir que pasaba alrededor mismo, las manecillas del reloj no se habían detenido, simplemente todo pasaba como en cámara lenta, no era un momento para apresurarse, eran tiempos de calma, ni siquiera nos preocupábamos por saber si era de día o de noche, ni si el mundo aún existía o si quizás estábamos muertos y no nos habíamos dado cuenta, no era como una fantasía, porque estas casi nunca se cumplen, era quizás un sueño, pero si mal no recuerdo ya había dicho que era una realidad, un espacio temporal, mientras sentía la textura de tú hermosa piel que no había demorado en calentarse tan pronto se acerco a mi, un momento especial en el que no debíamos pensar, solo actuar.

Tus pies se retorcían y yo al mismo tiempo los sentía, era una suavidad impresionante una fuerza segura de atracción que no dejaba de existir ni siquiera en ese lugar ni en ese segundo, no me sentía morir, sentía que vivía cada vez más lejos, como si estuviera en el cielo, en un paraíso oscuro y por alguna razón algo terrenal, aunque por la temperatura que me rozaba, parecía el infierno y para ese instante era claro que la tentación eras tú y puesta en bandeja de plata. Amar y desear no es pecado, lo bueno de hecho no lo era y abismalmente sabíamos que no era el diablo el que nos llevaba a juntarnos tan cerca uno del otro, no era un hombre vestido de rojo con cachos quien nos miraba, porque ni nosotros nos veíamos.

Tus piernas, que siempre me han inspirado fortaleza y aquellas bases con las que te has logrado sostener pese a las adversidades, ahora estaban extendidas sobre el lecho de nuestro idilio, te sentías flotar y para que moverte, para que acercarte más, no se podía, era imposible estar en un punto de relajación más alto que el de ese momento en que nuestros corazones estaban latiendo cada vez mas fuerte, parecían competir en velocidad y nuestro cerebro en nada pensaba, no eran olores, ni colores, sensaciones y quizás sabores imaginables e imprescindibles mas no predecibles, era extraño estar ahí, era extraño querer sentir y querer pensar.

Por un momento contuve la respiración, una zona de tu ser que no era prohibida, me había hecho sobresaltar, era especial y todo lo podía palpar con los ojos cerrados y apenas con un roce algo lateral, a mi cerebro llegaban estímulos y respuestas desconocidos y sin pronunciar ninguna palabra, tampoco un suspiro era permitido, era como confesarnos mutuamente, entregarnos en alma y cuerpo.

La cintura, esbelta como siempre, el pecho algo para lo que quizás no habían palabras y aunque no lo veía, creía sentirlo sobre el mío, me sentía algo asfixiado y quizás era más el calor combinado con el intenso sudor lo que nos hacía seguir pegados el uno al otro sin invadir el espacio contrario, todo era una tras temporalidad, la lluvia de afuera que durante todo este tiempo no había escuchado pues, eran meras gotas que resbalaban, creía que se había detenido, no era que todo volviera a la normalidad simplemente había llegado a tu cuello, fino como siempre, suave y no inerte que me permitía ahora comenzar a desbocarme hacia la belleza que los espejos de tu habitación ven todos los días al despertar, ese rostro puro, sincero y leal que se mira día tras día con expectativas de grandeza que no eran irracionales, son simplemente gigantescas metas que en tus ojos se ven cada vez que tu mirada ve hacia el horizonte esperando un mañana de triunfos con grandes ambiciones entre la vida y la grandeza de tu humanidad.

Las sábanas se habían mezclado entre nuestros cuerpos y ahora si pude tener un pensamiento diferente a lo que sucedía entre nosotros dos, pensé en flotar, me sentía realmente despegado del colchón, del mundo, incluso del planeta tierra, era como estar entrando en otra dimensión, toda esa pureza entre nuestras almas, era un estimulo para nuestro cuerpo y cada cosa que sucedía desaparecía al instante en nuestros sentidos.

Pudieron sonar edificios derrumbándose, gritos de personas huyendo, las gotas de lluvia y el rocío del alba, pero quizás nosotros habíamos sobrepasado la barrera del sonido, no escuchábamos absolutamente nada, ni siquiera nuestra respiración que para ese entonces estaba contenida en el inicio de un suspiro que aún no lograba terminar y sumergidos en una profunda oscuridad que ni por mas que abriéramos los ojos podríamos lograr detectar el paso de un destello opaco, nada era posible, el roce era leve y ese si me atrevería a decir que era imaginario, no había movimiento alguno ni de nosotros, ni del mundo, que seguía gobernado por personas inescrupulosas, con pobre y con ricos, con muerto y con vivos, con cementerios más llenos que los mismos buses de servicio público, con sordomudos, ciegos y lisiados, con los que se oponían y los que aún peor se homogenizaban a aquellos que atraían la atención desde diferentes actos irreverentes y malsanos que viven del dinero de los demás gracias a la eficacia de la imaginación que los hacía vender más y más, engañar cada vez a más individuos. Todo seguía igual a excepción de nosotros, algo raro había ocurrido y ni un minuto había sucedido, me sentía mejor que antes y mas enamorado, con el corazón a punto de romper en llanto por el tanto amor que me estabas demostrando.

Era el final, logre apartarme de ti y recuerdo entonces que te agradecí por ese instante, atreviéndome a pronunciar de nuevo alguna palabra no se si recuerdas que dije, Gracias Amor, muchas gracias por este beso.

CONTINUARÁ...

lunes, 30 de abril de 2007

Inadvertido...no apresurado.

Hace volar,
Deja pensar
Obliga a parpadear una vez más
Intenso de principio a fin
A veces lento para dejar percibir
Lo que puede pasar inadvertido
En un juego macabro del destino.
Sólo se siente dulzura,
Un gran sabor y aroma del mediterráneo.
Es posible olvidarlo
Quizás volver a experimentarlo
Querer una y otra vez
Y que el reloj se detenga
Para que no se apresure el amanecer.

miércoles, 25 de abril de 2007

OBSERVAR, PROHIBIDO TOCAR.

Cuando aún el sol se deja ver, muy cerca de las montañas y el cielo, como es costumbre, casi siempre nublado, se comienza a cerrar aún más, en el mundo ocurre más de un ciclo de vida, algunos mueren mientras otros nacen, unos salen y otros entran, de igual manera, algunos juegan y para otros es más que un juego.

Es un día más de la semana, el cansancio agobia hasta al más perezoso, incluso al indigente que ha caminado todo el día, al ladrón que no ha logrado robar nada durante horas, sin embargo, al llegar el atardecer, ciegos y videntes se deleitaran con la despedida del sol, mientras otros que ven pasar la vida sin ponerle mayor atención, continúan su rutina y otros encerrados en un recinto largo, mas no ancho, pequeño y estrecho se divierten frente a grandes pantallas, que permiten reflejar en sus ojos, imágenes computarizadas, enviando constantemente al cerebro estímulos que a su vez generan respuestas que permiten responder bien ante la máquina, ganar puntos y no perder la vida en una lucha contra imaginarios, incluso desconectados de este mundo, en el cual, al mismo tiempo ocurrían desastres naturales, cientos de personas caminaban, otros corrían y yo miraba sigiloso, sin perder detalle alguna y con un aviso de prohibición enfrente y mi morral lleno de libros y cuadernos me delataban, era el lugar y no sé si la hora equivocada.

Cada persona que me empujaba al entrar y luego volteaban a mirarme con una mirada lasciva, era una persona más, pero diferente, incluso aún no he entendido porque me tienen prohibida la entrada si en todo lo que veo hay gente mucho menor que yo, no hay control y una desmedida hazaña de aquellos aficionados podría significar quedarse allí por siempre, tener una cita todos los días con una maquina que te hace viajar a mundos diferentes, pero el mundo real está afuera, a la vuelta de la esquina te encuentras con una anciana que vende periódicos y dulces, mas adelante un indigente resentido con la vida que no le queda más que pedir dinero y comida y quien no se la de seguramente será insultado sin justificación alguna, pero es claro que ese mundo donde ocurren cosas como estas que nos dan tristeza, también suceden maravillas, un sol, un cielo, la brisa, el amor de no una, sino muchas personas, sin embargo no es eso lo que nos hace olvidarnos de este mundo que a veces parece agobiarnos, es la irrealidad del mundo que se vive en este pequeño rincón que me encuentro observando desde hace ya más de una hora, el sol ya se está poniendo y la luna apenas comienza a visualizarse, el frío aflora en la piel de cada uno de los que nos encontramos afuera.

En el fondo del sitio, un trabajador aburrido dentro de una cabina, cuenta dinero, por sus manos pasan incluso millones de pesos al día, plata que será llevada a un hombre poderoso, que ha comprado cada una de esas maquinas con las que la gente se divierte, para él es negocio que la gente se envicie con los juegos, pues entre más gente vaya, más dinero tendrá él al final del día.

Un hombre de corbata, se masajea las manos, se seca el sudor de la frente, se ve un poco agotado; no le sucede igual a su acompañante, una joven vestida de forma insinuante; minifalda, blusa con escote grande y botas de tacón alto, sus ojos rojos dejan ver que lleva horas jugando allí.
Al fondo cerca de una puerta de color azul, un hombre habla por celular y sus gestos me hacen percibir que discute con alguien; aún sin saber que sucede lo miro fijamente, en ese instante alguien entra corriendo y me empuja fuertemente, es un hombre vestido de negro y chaqueta de cuero quien entra buscando a alguien, va hasta el fondo donde se encuentra el hombre del celular, este lo guarda y discute con este nuevo hombre, el hombre que acaba de entrar le entrega un paquete de forma disimulada y el otro un fajo de billetes, sin embargo, la mirada potente del hombre que recibe el paquete se enfoca en mi, da vuelta y se viene hacia la puerta del sitio con paso firme y a toda velocidad; yo, extrañado miro a lado y lado para ver hacia quien se dirige el hombre y la gran sorpresa es que solo estoy yo, leyendo un aviso que dice: “PROHIBIDO EL INGRESO DE PERSONAS MENORES DE 14 AÑOS”, en ese instante el hombre llega hacia mi, se ve algo rudo, su barba negra no deja ver su boca, pero me mira de forma penetrante y a la vez con miedo de que yo haya visto algo más de lo que debía ver, de repente el hombre voltea la mirada hacia el lado izquierdo de la calle, lado por el cual se aproximan 4 policías con paso firme y al mismo ritmo que se mueve la ciudad, es así pues, como el hombre sale empujándome y con paso un poco apresurado.

Los policías parecen estar caminando como 4 más de los transeúntes de la zona centro de la ciudad, sin miedo me quedo de pie, al fin y al cabo no tengo ningún pie dentro del establecimiento, el pedazo de calle sobre el que me encuentro no es prohibido para mi, ni para nadie; luego de unos segundos, los policías entran al establecimiento dan un paseo por este y antes de salir piden los documentos de identificación de dos muchachos que se encuentran en un simulador de carros de carreras, ellos, vestidos con pantalón ancho, camiseta grande y cachucha se levantan y sacan su billetera; para ese momento en la pantalla de los simuladores los carros se verán estrellados y un grande y colorido “GAME OVER” habrá anunciado el fin del juego y el incremento de los gastos de estos muchachos, pues deberán pagar de nuevo para continuar jugando, los policías reportan los números de identificación, susurran algo, les devuelven las tarjetas de identidad y salen del reciento.

Los minutos pasan y yo aunque no he tocado ninguna de esas máquinas ya me envicié, pues hace 4 días que vengo a mirar lo mismo, gente emocionada y de toda clase, incluso gente que entra a diario a gastar el poco dinero que tienen y luego los oigo lamentándose y pidiendo plata para el pasaje de un bus de esos viejos que cuesta novecientos pesos, dejando sin los cincuenta pesos del recargo nocturno al conductor del bus que lleva trabajando desde muy temprano en la madrugada.

Ahora es el momento de confesar, que nunca había visto a una mujer que se encuentra en el fondo del local de videojuegos, vestida de forma algo insinuante, ha pasado de máquina en máquina observando el gran talento de los aficionados para ganar puntos y hastiada lógicamente por el olor que este lugar expide después de horas de ingresar y salir gente de allí, el humo de los carros que alcanza a entrar y que genera un ambiente algo oscuro y denso, en el cual suceden demasiadas cosas en un minuto; y que más se podría decir después de horas de observar, ya incluso las luces de la ciudad se han encendido y la calle aunque peligrosa es siempre, ahora es más atemorizante, la gente va y viene, observa y habla, fuman, beben y se drogan, pelean y cantan; y sin perder el rastro de esta mujer nueva, quien saca de su pequeño bolsillo trasero un espejo, se observa de forma coqueta, se acomoda su ropa, guarda de nuevo el espejo y ahora saca una navaja bastante filosa, de color negro, algo gruesa, caminando hacia la puerta con esta arma blanca en la mano, coge una de sus manos y corta la uña de su dedo índice izquierdo, la deja caer al suelo, llega a la puerta, gira hacia la derecha, sale pero ahora cortando la uña del dedo del medio de la misma mano, se aleja algunos centímetros; y yo, mirando mi reloj me doy cuenta que llegó el momento de retirarme de la entrada de este sitio.

Solo tengo lo del pasaje de regreso a casa, he faltado a la escuela y debo llegar a fingir hacer mis tareas para que mi madre no piense que el dinero que ella gana con gran esfuerzo en su trabajo de 12 horas en una fábrica textil está siendo desperdiciado por mi y mi vicio que no me deja en paz; de repente miro de reojo, la mujer que salio con la navaja ha apuñalado a un hombre que venía caminando por la mitad de la acera, sacándole la billetera del bolsillo, se de a la fuga, para encontrarse con los policías quienes vienen en su ronda de regreso por la misma calle y que junto con los gritos de la gente confundidos con el ruido de la calle, se alertan y detienen a esta malvada mujer que solo quiere conseguir dinero para poder comer algo, pues estaba tan delgada que parecía no haber comido durante varios días.

Con la conmoción de la gente y mi reloj marcando en punto las 8 de la noche, introduzco mi mano en el bolsillo, y le hago la parada a un bus que me llevará a mi casa, si antes no ocurre algo que me retrase aún más, eso está claro, sin embargo, el conductor del bus, ignorándome sigue derecho y no me deja subir a su bus; el frío comienza a ser fatal, al menos yo puedo llegar a mi casa y encontrar algo de comer y una cama suave y caliente, a diferencia del indigente de la acera de en frente, quien, tendido en el piso y en posición fetal trata de darse calor consigo mismo para poder dormir sin dolor de cabeza y hasta el sol de mañana, que anunciará otro día más de actividades productivas para todos, sea cual sea el objetivo que busquemos en nuestra vida, sin importar lo buenos o malos que podamos parecer ante el resto de las personas, persiguiendo nuestro bienestar y quizás no, el de los demás.

lunes, 2 de abril de 2007

Uno más de mis cortometrajes

Tomado de un cuento de Antonio García quien estudio literatura en la Universidad Javeriana, titulado “Retrato de familia con Papá Noel.”

Uno más de nosotros

Todo comienza a las afueras de una de las sedes de un banco en Bogotá-Colombia.
Alfredo, el gerente del sitio habla con un policía a quien da la descripción de los asaltantes que minutos antes habían irrumpido allí para llevarse el dinero y las pertenencias mas valiosas de las personas que allí se encontraban, sin embargo, la descripción que el daba era bastante familiar.

Según Alfredo, eran unos hombres que vestían un traje rojo, cinturón y botas negras, panza, barba blanca, un costal y en la cabeza un gorro rojo con una borla blanca en la punta.

Según el gerente los asaltantes estaban armados y además desarmaron al guardia y dieron la orden de que todos se tiraran al suelo, luego de encañonar al cajero se llevaron el dinero de la caja fuerte y pronunciando el típico jo jo jo ¡feliz navidad!
se marcharon.

Los testigos prefirieron no hablar y seguir las instrucciones de los policías, mientras los paramédicos ayudaban a una anciana en shock, además el gerente aseguro que no tenia referencia del vehiculo en que se dieron a la fuga.
En ese momento un pequeño intervino asegurando saber en que se habia ido estos peculiares ladronbes, así que atino a decir que se habían fugado en un trineo remolcado por 12 renos, volaron al polo norte y compraron regalos para los niños de todo el mundo; soltando una leve risa, el policía se alejo de él y por su radioteléfono dio la descripción de los asaltantes a la demás unidades.

Mientras tanto, al occidente de la ciudad frente a una bodega llamada "El reventón Navideño Superofertas", Mauricio Mosquera, maldecía su mala suerte y la falta de dinero ya que su licorera había sido embargada con lo que no alcanzo a beberse, su mujer lo abandono, se llevo a su hija y hasta sus calzoncillos.
Ahora vivía en un barrio marginado en una pieza de 2 por 2 que compartía con las ratas.
Se escondía bajo un traje de papa Noel predicando las bondades del Reventón Navideño totalmente borracho y cantando incoherencias, haciendo que los compradores se alejaran del lugar.

El dueño del negocio al ver este bochornoso espectáculo decidió prescindir de los servicios de Mauricio como voceador.
Mauricio decidido a pedir clemencia vio como en frente se estacionaba un carro de donde se bajaban dos papa Noel y entraban corriendo al banco contiguo al almacén, un tercero aguardaba en el carro esperando a los que entraron al banco, ninguno de ellos reparo en Mauricio, pero él sintiéndose respaldado por la solidaridad del gremio se envalentono con el jefe y así subió al carro sin mas ni mas; el conductor alarmado solo quiso preguntar por que se había subido al carro, a su vez, el jefe que tampoco entendía, no pretendía perder el disfraz y se dirigió al carro para sacarlo por la fuerza, el conductor decidió salir y arreglar todo por los golpes, de repente los otros papa Noel salieron del banco armados y directo al carro haciendo que el jefe se arrepintiera, entre la confusión ya eran cuatro papa Noel dentro del carro. Los tres iniciales comenzaron a discutir por la aparición del cuarto.

Entre tanto los policías ya iban tras ellos en una rápida persecución y dentro del auto de los bandidos se desataba una gran discusión.

El escape apenas comenzaba, la ruta era peligrosa debido a los demás autos que transitaban y las condiciones del terreno, entre tanto Mauricio se quedaba dormido lentamente e iniciando un sueño en el que podía ver una pista de baile de una discoteca y una pantalla donde se presentaba su mujer bailando exóticamente y le decía que ella era su regalo de navidad dirigiéndose a un papa Noel al que no se le veía la cara, pero todos alrededor se reían hasta que una de las mujeres del lugar le vociferaba que su mujer lo había abandonado, que se le había llevado a su hija Leidy Shakira, pero él decidió darle la espalda para ver que su mujer le cortaba la cabeza al papa Noel que no era nada mas ni nada menos que él mismo.

Mauricio, que veía esa escena tan dantesca se llevo las manos al cuello para agarrarse la cabeza y en ese momento su hijita lo tomaba por el pantalón preguntando por su ausencia, pero al ir a abrazarla, su cabeza rodó. En ese momento una voz que se quejaba de dolor de cabeza lo despertó, era la del conductor que freno en seco en medio del camino y aterrados los demás por el disparo que le atravesaba la cabeza solo atinaron a abandonar el vehiculo.
Pero el mismo conductor siguió los pasos de sus secuaces y a la mitad del camino se desplomo y los otros dos a penas se alejaban en la distancia.

Mauricio se aproximo al cadáver y tomo el costal que pesaba bastante y comenzó a caminar en dirección opuesta al sonido de las sirenas.

Salio a una avenida, tomó el primer bus y se apresuro a sentarse, luego quiso mirar dentro del costal para darse cuenta que era millones y millones de pesos y sin poder creerlo siguió la ruta.

Ida y Vuelta por un primer cortometraje

DE IDA Y VUELTA

Era una mañana oscura como desde hace una semana venían siendo y Esteban se encontraba en su cuarto, el cual es iluminado tenuemente por la poca luz que entra por una ventana abierta, las paredes están cubiertas por dibujos y afiches de sus bandas de música preferidas; es un lugar desorganizado y caótico, en el suelo hay demasiados papeles y sobre el escritorio algunos lápices, carboncillos usados, libros de dibujo y arte y una pequeña lámpara roja que lo ilumina.

Esa mañana, Esteban mira por la ventana de su cuarto un árbol al que poco a poco se le v
an cayendo las hojas; con triste mirada observa la fría atmósfera, mientras con sus manos se arregla su largo y liso cabello, respira profundamente y se dirige hacia su cama, se sienta y coge con sus manos una foto que hay encima de su mesa de noche, en esta se encuentra Esteban abrazado a una mujer, después de unos segundos de contemplarla se levanta de la cama, va hacia su escritorio, busca una hoja entre su desorden, la encuentra, es una carta, así es que deja la foto encima y comienza a leer la carta.

“Mi único amor: Las cosas no han funcionado últimamente y aunque he llorado por la decisión que he tomado, creo que es en este momento es lo mejor. Aunque no sé la razón por la cual hoy quieras soltar mi mano te aseguro que la mía sigue aferrada a lo que un día empezó y aún no acaba. Finalmente entre el caos, el silencio de tus palabras me hela hasta el alma De repente mis sueños se convirtieron en los tuyos, abracé con felicidad lo que más deseaste y supe que tú música era lo único que mis oídos querían escuchar, por esta razón no una sino miles de veces fui tuya, al compás de tus manos me inventabas historias que cada noche me hacían repetir que nunca de ti lejos estaría. Muchas de las noches transcurrían como sangre en las venas y entre copas que repartíamos sin medir. De tus marcados brazos no me podía zafar, mi lubricidad acrecentaba tú poder y en principio cuando escuchabas mis razones me permitías pronunciar lentamente el sabor que me daba la vida, podías tocar mi pulso y leerme sin siquiera rozar un centímetro de mi piel y por eso creías que definitivamente de tú lado jamás me iba a marchar. Tu sabes que mi ilusión es la vida, mi vida..., tu vida..., pero controlarla ha sido mi gran desilusión y cuando logre salir de mi cuerpo para entregarte mi esencia me sorprendió el abismo de tu intemperancia. Para muchos vivir a tu lado era sufrir innumerables soledades y adioses, pero siempre pensé que vivir era dejar que los sentimientos más intensos fueran los que te dieran la visión de hacer lo que se debías hacer con las personas que mas deseabas. Ya entraste en mi cabeza, esta infestada de tus armoniosos acordes y aunque no sirve de nada que pares, hoy tengo que decirte que
mis sueños solo yo los puedo realizar con o sin ti. Con la tranquilidad que hoy me da la soledad miro a mi alrededor y los muros de mi corazón se ven tan cerca que parecen aplastar mis pensamientos. Tu lo sabes, a mi lado, tu cuerpo es celeste, tranquilo y lascivo, es por eso que estoy decidida a salir de tan tibio mar donde hoy naufragan mis horrores. Ahora que se acerca el insoslayable lamento del tiempo, emulo tu doctrina, tan tuya que son pocas las personas que caminan por sus pantanos Te pronuncio esto con una sonrisa transparente y así termina el estival y pronuncio con dolor que soy la sibilina que niegas sin razón aparente. Natalia.”

(Mientras se lee la carta, Esteban recuerda algunos momentos vividos entre Natalia y él durante los dos años de su relación.)
Comienza recordando aquel día en el apartamento de Esteban, cuando él ensayaba con su guitarra en su desordenada habitación, mientras Natalia brincaba en la cama de él, luego un día en la casa de Natalia, Esteban y ella se encontraban recostados en un sofá viendo una película, la cual resultó bastante aburridora para él, mientras que para ella resultó ser la película más divertida que jamás haya visto.
Después en un bar Esteban, Natalia y los amigos de este cuando se encontraban tomando y una de las meseras amigas de Esteban lo saludaba de manera coqueta insinuándosele y Natalia alcanzaba a darse cuenta, así mismo la llegada al apartamento de Esteban, donde él y Natalia un poco tomados comenzaban a acariciarse y el la acorralaba contra la pared forcejeando los dos hasta quitarse la parte de arriba ambos.

También minutos antes de salir del apartamento los dos elegantes camino a la cena con los padres de Natalia, ella le arreglaba la corbata a él y entre risas los dos comienzan a bailar hasta que el finalmente la inclinaba entre sus brazos, finalmente recuerda el día en casa de los padres de Natalia en la noche de la cena en un ambiente tranquilo y acogedor. Ya en la mesa del comedor Natalia rozaba con sus piernas las piernas de él por debajo del mantel y el solo se sonreía.

Al terminar de leer la carta, la arruga y da un golpe en el escritorio y enseguida se recuesta sobre el espaldar de la silla, recuerda la noche anterior con sus amigos entre copas, donde Andrés le decía: “Ya salga de ese despecho tan berraco” a lo que Esteban le respondía : “No, hermano, me siento re – mal” y Andrés le refutaba de nuevo “Yo se lo dije, así son las gomelas. Venga y toma un rato y se olvida de todo”. Al lado de Andrés se sienta la mesera que le coqueteaba a Esteban

En la cama de Esteban se alcanza a ver una mujer acostada quien se levanta lentamente y se acerca a el. Ella se sienta en los brazos de la silla donde este se encuentra , le acaricia la cara, pero el esquiva su mano. Esteban se levanta de la silla silenciosamente y busca en el cuarto una camiseta que luego se coloca. Mientras la mujer lo mira desconcertada, el coge su vieja
maleta y comienza a empacar su ropa. Después, mete sus cosas en cajas. Cubre los muebles con sábanas. Luego voltea a mirar a la mujer y le dice secamente: Vístete, Diana. Ella obedece, y mientras lo hace, el termina de empacar, dejando por ultimo su guitarra, que guarda con sumo cuidado dentro de su estuche. Después de hacer esto se sienta en su cama , se coloca sus viejos zapatos, coge su maleta y su guitarra. Llama a Diana con un gesto, y le dice en el mismo tono: Vamos. Salen los dos y cierran la puerta del apartamento. Bajan las escaleras. El se despide de ella con una caricia, sin decir palabra, y sale. Diana, con mirada resignada, ve como Esteban se aleja por la acera. Se queda en el portal y luego decide cruzar la calle, cosa que hace.

Simultáneamente, Natalia termina de empacar cuidadosamente sus cosas, se viste, se coge el cabello, baja las escaleras y se despide sentidamente de sus padres. Sale de su casa, y se sube al taxi que la espera. Llega a la entrada del aeropuerto y se dirige hacia la entrada. Pero, de repente, baja las maletas y se detiene. Con gesto decidido, da media vuelta y se sube de nuevo al taxi. Llega al apartamento de Estaban. Sube, abre la puerta y ve que este se encuentra vacío.
En Natalia solo se ve el abatimiento…