Completándose el día 8 de la estadía en Singapur, las salidas necesarias comienzan a realizarse, las compras de regalos no van a dar espera y los encargos menos. Después de un almuerzo muy árabe en compañía de mi padre, nos fuimos haca la calle Bugis, una calle muy peculiar en uno de sus tramos, los olores comienzan a sentirse desde lejos y el sonido invade poco a poco los oídos de todos; aparte del calor impresionante se comienza a ver multitud de gente que vine y va de un lado a otro de un mercado que llaman "Bugis Street"
En este mercado se encuentra de todo y con precios bajos, desde los típicos jugos de durian, del cual su olor es bastante penetrante, hasta camisetas, gorras, pantalones, zapatos y demás entre una cantidad considerable de gente que va de lado a lado, comprando, bebiendo jugos, hablando mientras suena de fondo música electrónica en algún idioma raro de esta parte del mundo.
Luego de esta calle fuimos hacia un edificio donde usualmente se encuentran sacerdotes budistas y ante los cuales la gente se arrodilla a que los bendigan. En la entrada de este popular edificio una escultura de un buda en oro nos dio la bienvenida, poco a poco, persona tras persona antes de ingresar al edificio, pasaba tocaba al gran buda de oro, en la cabeza, las orejas y por supuesto en la barriga, no hubo una sola persona que no hiciera esto y era como ver llegar personas a un sitio donde les profesaban buena fe.
Luego a uno de los edificios de tecnología más grandes, donde se encuentra de todo, todas las marcas, los accesorios posibles para todos los aparatos tecnológicos que agobian nuestra vida hoy día, aunque finalmente este resulto siendo un sitio donde los vendedores quieren vender al costo que sea, pero vender, entre más rebajan piensan que uno va a comprar inmediatamente y más, cuando uno solo está averiguando para mirar si en realidad vale la pena comprar, pero bueno, superado los obstáculos decidimos devolvernos admirando cada detalle del país en el que seguiremos por al menos una semana más y que tiene mucho por descubrir.
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