La luz es...libertad,
La luz es...armonía,
La luz es...energía,
La luz es...nostalgia
La luz es...alegría
La luz es...vida y la vida está llena de luz
La misma luz que entra por la lente de la cámara y captura instantes en el tiempo, de momentos decisivos de cada hora de la existencia de los seres humanos que deciden presionar el disparador y fotografiar o grabar.
Es grato, encontrarse, años después con imágenes que reconstituyen en el presente recuerdos del pasado, muchos otros recuerdos los llevamos en nuestra memoria como imágenes mentales, que por alguna razón no se convirtieron en imágenes digitales y/o físicas. Durante el año 2012 aproximadamente he tomado un poco más de 1000 fotos (este es un número aproximado de las que fueron subidas únicamente a FaceBook http://www.facebook.com/juliangonzo), es el recuento de un año que me dejó grandes experiencias, tal como dice la canción ("Yo no olvido el año viejo" de Tony Camargo http://www.youtube.com/watch?v=8RjWEs9lcJA ) típica de las fiestas de fin de año en Colombia.
El 2013 inicio con una sensación parecida a (Always on my mind de Pet Shop Boys http://www.youtube.com/watch?v=q053PBA47gY) y con el pensamiento agotado y confundido, aterrizado sobre la aparente calma de la realidad, que se presentó con palabras, imágenes, sonidos y sentimientos de lo que se va quedando atrás, lo que nace, lo que no debe nacer, lo que muere, lo que tiene que desaparecer y lo que debe continuar. La luz sigue firme y el camino es grande.
En un acercamiento más a lo espiritual, Buenos Aires me regaló en 2012 nuevas formas de ver la vida, no tras una pantalla de TV que miente, ni mucho menos tras una de LED con marca Apple, sino a través de la energía, la luz y el peso del universo sobre el planeta que habitamos. Planeta en el cual se fueron uniendo en distintas etapas compañeros de viaje y otros desaparecieron, los que se mantienen siguen en mi camino y me acompañan; algunos se reafirmaron ya a final de año buscando cabida en el 2013, muchos otros retornaron y algunos más actuaron de manera extraña.
La producción de material fue variada desde lo escrito hasta lo musical, pasando por lo documental. Terminar el 2012 y comenzar el 2013 en mi tierra fue distinto a los dos años anteriores, donde al son del tango sonaban las campanas de las 12 y la pirotecnia anunciaba el final de un ciclo y el comienzo de otro. Volver a las raíces del hogar ha sido importante para recargar baterías, ánimos y por supuesto darle el tiempo para que otras cuantas cosas crezcan, maduren y puedan seguir su ascenso.
La vida nos muestra oportunidades, caminos, nos hace experimentar y que bueno es poder decir que se vive como se quiere o como se desea, el futuro pareciera incierto pero no lo es del todo. Colombia y Argentina seguirán unidos por un poco más de tiempo (en mi corazón para siempre) más cuando tú, él y ella están acá y allá hay otros seres más que me esperan y entre todos juntos labran el camino conmigo.
Alguien me dijo: hay que ser aterrizados, y yo dije: ya sabemos las reglas del juego.
Alguien me dijo: Sigue adelante, y yo dije: así lo haré
Alguien me dijo: Hay que vivir, y yo dije: acá sigo viviendo,
Entre aquí y allá...
Otros 365 dias en los que una nueva historia se escribe, conmigo como personaje principal y queda grabada en mi mente para siempre.
miércoles, 2 de enero de 2013
sábado, 23 de junio de 2012
Una Presencia Más
La concepción de una imagen nace con una
idea, se complementa con una serie de aspectos estéticos que terminan
consolidándose gracias a aspectos técnicos. En Presencias un foto ensayo realizado por Gloria Carrión, Oriana
Molina, Álvaro Serje y yo, intentamos captar el lado más lúgubre del cementerio
de Recoleta en la ciudad de Buenos Aires.
Los fantasmas de este famoso cementerio
serían los protagonistas de este audiovisual hecho enteramente con fotografías
que fueron tomadas con un cámara réflex digital haciendo uso de tres lentes
diferentes que permitieron ver más allá de lo que nuestros propios ojos veían.
Pero como era de esperarse los espíritus nunca aparecieron y por tal motivo la
puesta en escena ya planeada salió a flote permitiéndonos jugar aún más con la
imagen.
La luz del día de rodaje, por decirlo de
alguna manera, ayudó mucho a la consecución del tipo de foto que se buscaban,
sin dejar de lado que el cementerio se presta como escenario fascinante de una
puesta de terror y misterio.
Como parte del equipo de realizadores de
este ensayo fotográfico una de las cosas que más me motivó a llevar a cabo este
proyecto tuvo que ver con esa curiosidad que me produce, aún después de un año
y medio de vivir acá, ver la gran concurrencia de gente que todos los días
ingresa a los cementerios de la ciudad capital de Argentina; esto, pienso yo,
tiene que ver con varios aspectos, por un lado la arquitectura increíble que se
levanta en su interior, mausoleos gigantescos que datan del año 1870 cuando
Recoleta apenas se convertía en uno de los barrios de más prestigiosos por la
llegada de gente de clase alta que huía de otros barrios porteños por la
epidemia de fiebre amarilla; razón por la cual el cementerio se convirtió en
morada de personas con mucho dinero y prestigio de la ciudad, entre estos
varios presidentes.
Así pues, a nivel estético no podríamos
haber pedido nada más increíble que este sitio. Iniciamos el recorrido buscando
inicialmente encuadrar algunas estatuas y objetos que lucieran aterradores. Por
lo cuál hicimos mucho énfasis en planos detalle y primeros planos, con poca
profundidad de campo, en la que prevalecía el enfoque del detalle más que su
fondo, que quedaba oculto en el desenfoque; este es el caso de la primera y
segunda imagen que aparecen en pantalla, que no son más que telas de araña en
la que es posible casi delimitar cada línea blanca en contraposición con los
tonos grises del fondo desenfocado, para luego pasar al primer plano de la
cerradura de una tumba, vieja, oxidada y olvidada.
Al ser primeros planos, estas tres
primeras imágenes, permiten crear una atmosfera sutil que introduce al
espectador al mundo del cementerio, por tal motivo, se podría decir que
iniciamos la progresión clásica al revés y en lugar de iniciar con planos
generales del espacio iniciamos con detalles que fueran dando pistas de lo que
venía a continuación, mientras unas sutiles campanadas complementaban la
atmosfera.
Luego de un breve corte directo a negro,
imágenes de estatuas negras y blancas hacen su aparición, muchas de estas con
velos, cruces y alas haciendo semejanza a ángeles y demonios. Sus diferentes
tonalidades entre negros, grises y blancos hacen avanzar la atmosfera. Acá la
decisión fue encuadrar en planos medios que dejaran ver un poco más del entorno
y a nivel de post-producción trabajar algunos efectos de video como el zoom
digital.
Planos generales que revelan el espacio
de ubicación hacen su aparición en la pantalla, algunos con foco en la parte
más cercana y otros con foco en la parte de atrás que hacen denotar ciertas
cuestiones de profundidad que permiten a la vez puntualizar en detalles como el
cementerio dentro de la ciudad y por tanto la proximidad de los dos mundos, el
de los vivos y el de los muertos.
La imagen de unos ataúdes y el sonido de
unos pasos introducen a los espectros que divagan por el cementerio. Iniciamos
la secuencia, con un primer plano a ras de piso que fue tomada con un lente
teleobjetivo 70-300, con un diafragma cerrado en 32 y una velocidad de
obturación de 0.4”; dadas las características técnicas con las que trabajamos,
la puesta en escena era sencilla, caminar en frente de la cámara mientras esta
obturaba y captaba nuestro movimiento dejándonos ver una estela de imagen algo
borrosa, que se asemejaba a la de un fantasma caminando.
Así la sucedieron más imágenes
realizadas con la misma técnica, con diferentes encuadres y de acuerdo al sitio
especifico escogido, variaba la utilización de los lentes. Algunas de las
imágenes fueron tomadas con un lente 18-55 y otras con un 50 fijo que daba
mucha luminosidad a la foto haciendo a su vez que las sombras que estaban en el
entorno se marcaran un poco más.
Así mismo las velocidades de obturación
variaron entre 0.4” y 2” teniendo al final imágenes en las que no se ven más
que rastros poco concretos de nosotros mismos que nos movíamos frente a cámara.
Esta técnica de tiempos largos de
exposición es usada frecuentemente por varios artistas y fotógrafos que
experimentan con la imagen y las posibilidades que la cámara les da de captar
durante largo tiempo una misma situación volviendo de alguna manera a los
inicios de la fotografía con la cámara estenopeica.
Finalmente, en post-producción y con
todo las fotografías listas para ser puestas en una línea de tiempo, era hora
de revelar los fantasmas que habíamos creado, fue en ese momento cuando la
imágenes fijas dejaron de serlo para convertirse en imágenes - movimiento.
Como había dicho anteriormente,
decidimos iniciar por planos detalle, que nos permitieran introducir la
atmósfera, luego ubicar en tiempo y espacio y después mostrar los espectros
creados, algunos caminantes, otros estáticos, otros más que bailaban y algunos
que solo transitaban.
Fue un trabajo interesante de realizar,
no solo por la misma atmosfera que es generada por el sitio a la hora de estar
allí y ver los detalles de las tumbas, los contrastes entre negros y grises que
en algunos sectores es más marcado que en otros; la ausencia de vegetación y la
gran cantidad de gatos de diferentes colores que ambientan aún más el lugar.
Esa conexión entre nuestro mundo y el de
los muertos se da cita en los cementerios, donde los vivos visitan a sus
muertos, de los cuales no queda más que sus huesos y enormes recuerdos que
vuelven a vivir muy seguramente con fotografías.
La fotografía, gran invención que
permite congelar instantes y preservar la memoria y que a su vez no deja de ser
un aspecto que cobra cada vez más relevancia, diferente a lo que se llegó a
pensar con la llegada de la televisión y del cine; pues no solamente como
imagen estática, sino con todos los aspectos a tener en cuenta como lo son: la
luz, el encuadre, en este caso el tiempo de exposición, entre muchos más
aspectos técnicos que hacen a una estética una obra de arte.
Presencias no pretendía documentar nada, sino
apropiarse del espacio y crear lo que la imaginación dejaba a su paso mientras
se recorría este sitio histórico de Buenos Aires y capturarlos por medio de una
cámara; que nos permitió no solo recortar la realidad sino también alterarla y
apropiarla hasta hacerla única e irrepetible.
domingo, 11 de septiembre de 2011
En resumidas cuentas...
El hecho de haber realizado un viaje tan largo sin llevarse consigo mismo lecciones de vida, experiencias de culturas diferentes sería tan absurdo como no reconocer que al otro lado del mundo la "cultura" en todos los niveles posibles de esta palabra es diferente y con otro nivel, reconocer que Latinoamérica está muy atrasada en muchas cosas no está mal mientras se reconozca que tanto avance ha llevado a perder calidad humana en los países de oriente, una perdida que difícilmente se pueda recuperar, cuando nosotros lleguemos a esa instancia, ellos ya serán robots.
Lo últimos días en Singapur fueron dedicados a conocer parte de lo que nos hacía falta y que alcanzábamos a visitar, entre esos planes uno de los más simples y quizás light de todo el paseo, las visitas al parque de Universal Studios y al Acuario. El primero no era más que una replica del paque ubicado en Orlando al que ya habíamos ido en repetidas ocasiones, con sus variaciones lógicamente, 2 montañas rusas sensacionales, un par de espectáculos en 3d y 4D de Shrek, un par de simuladores entre esos el de la momia y la atracción que no podía faltar de Jurassic Park en la que el agua se vuelva parte de uno.El acuario por su lado, algo chico, con solo algunos animales extraños entre estos, unos cangrejos gigantescos y unas medusas diminutas; por comparar poco, el acuario permite alimentar a tiburones, tocar a las mantarrayas y ver un show con delfines rosados y focas que juegan con pelotas.
Estando totalmente solos en Singapur, teníamos varias misiones que cumplir, entre esas una excelente administración del dinero, comer bien, comprar los regalos pertinentes y con el resto disfrutar, volvimos una vez más a Food Republic a comer nuestra sopa rara y al sushi express donde esta vez la cuenta superó al doble el valor de la vez anterior, una pila de 24 platos completamos en la mesa, lo cual quería decir que habíamos consumido más o menos 48 porciones de sushi entre los dos, una delicia total que sumo 50 dólares en la cuenta, barato para ser tan rico.
Las compras y demás regalos no se hicieron esperar y aprovechando que estuvimos en el china town de nuevo, comimos el anhelado y exquisito Black Pepper Crab, es decir cangrejo en pimienta negra, una delicia para comer con las manos y chuparse los dedos y lo digo literalmente, el cangrejo es para comer con la mano sin duda alguna y no hay manera de no ensuciarse en su totalidad debido a todo el tema de las pinzas de tener que quebrarle las patas y sacar de lo más profundo s deliciosa carne.
El conteo regresivo comenzaba, ya tomábamos menos fotos y vídeos, así que teníamos menos sentido ocupados en el registro y más en disfrutar de otra manera, salíamos desde temprano y cualquier tema de conversación era interesante, polémico y por tanto de extenderse a muchas horas de charla y llegando a la misma conclusión, tanto él como yo teníamos razón, la verdad absoluta no existe, solo posiciones que se encuentran, así funciona la vida, la política, la sociedad, la academia por eso hay gente que escribe libros y quienes los detractan.
Y así finalizó la travesía, que me costó muchos dolores de cabeza y sin duda alguna un gran paso en mi madurez como persona y en experiencia como viajero, las imágenes cuentan la historia del viaje, ese es el paso siguiente, armar un compilado de imágenes de video y fotos y hacer un dvd con la experiencia del viaje tal como se hizo con el viaje de Egipto.
miércoles, 31 de agosto de 2011
Malasia, ¿Cielo o Infierno?
A la hora de catalogar un país dentro de algún grupo que nos haga pensar que tiene ciertas características parecidas o diferentes a la realidad que vivimos, lo que uno nunca imagina es tener que meter un país dentro de una categoría de divinidad o abominación.
Al llegar por primera vez en mi vida a una oficina de inmigración por tierra para poder pasar a Malasia, un idioma desconocido surgía entre dos de los oficiales de inmigración, acto seguido e Inglés no dicen que no nos pueden dejar pasar mientras señalan la consigna antes mencionada por mí en esta entrada, minutos después otra agente de inmigración con la cabeza cubierta, lo cual me revelo que era musulmán, me dice en un tono fuerte de voz que no es posible pasar y que no hay nada que hacer; nuestros pasaportes aún sin regresar a nuestras manos pasan a un tercer oficial que nos pide que lo sigamos, un recorrido largo y eterno, ya me sentía como deportado, después de pasar por diferentes caminos llegamos a una oficina donde nos hacen esperar otros 20 minutos, en realidad no recuerdo cuanto y nuestros pasaportes salen con una carta que explica el rechazo de entrada; arriba de un bus nos devuelven a Singapur, donde ya se ha informado la situación y allí también nos reseñan, toman huellas y demás. Seguro que hubieramos sido delincuentes, terroristas o algo similar y nos dejan pasar fácil, pero como solo estábamos de vacaciones, todo tenía que verse como parte del paseo.
El viaje parecía frustrado, pero por suerte para nosotros, no fue así, por lo cual decidimos comprar un tiquete aéreo y pasar como lo autorizaban en la visa, para ese día no sería, pero si para el siguiente, una noche más sin dormir por miedo a no despertarme y perder ya no el bus sino esta vez el avión.
Habiendo quedado reseñados en la inmigración de Malasia nos demoraron nuevamente en el aeropuerto del vecino país, sin embargo después de unos minutos pudimos pasar, por fin en Kuala Lumpur, próximo a recorrer los pasos de Sean Conery y Catherine Z Jones en la película "La emboscada" de 1999, una de mis películas favoritas del mundo y por tanto Kuala Lumpur una ciudad en la que siempre quise estar.
Radicalmente diferente de Singapur, donde no hay un acceso directo a la cultura pues un gran porcentaje de la población dedica todo su tiempo a la tecnología ensimismándose en su mundo sin percibir lo que a su alrededor sucede, Kuala Lumpur daba miedo de la cantidad de gente, mercados y las no tan bonitas calles, sectores y medios de transporte, sin embargo, nos ayudaba la tranquilidad de saber que en estos países de oriente las ciudades por suerte son seguras o al menos más seguras que las de los países latinoamericanos en la que el deseo mimético se ha convertido la principal razón para quitarle a los demás lo que poseen.
Sin embargo, ya habíamos adquirido la costumbre de ver un metro extremadamente nuevo y limpio, como recién estrenándose, calles con gente caminando de una lado a otro, carros nuevos y muy bien cuidados a pasar a un metro no tan bonito, que se le notan los años, esos mismo años que no les pasan a las torres petronas, que desde el momento en que las vi, recordé aquella película, de mis favoritas por cierto, en la que Sean Conery y Catherine Z Jones roban un banco que supuestamente queda en el último piso de las torres y les toca escapar colgando del puente que las une en el piso 40 y que finalmente salen con vida, recordé también que desde el momento en que vi esa película y cada vez que la volvía a ver, se hacía más ferviente mi deseo por estar cerca y finalmente lo estuve; el tour guiado hasta el puente situado en el piso 40 donde se puede admirar Kuala Lumpur desde varios costados y apreciar la inmensidad de las torres a lado y lado no es nada comparado con algo antes admirado por mis ojos. Definitivamente son edificios imponentes que develan la importancia de Malasia en oriente, sin olvidar claro que el diseño de estas fue concebido por el Argentino César Pelli cosa que me pareció paradójico estando viviendo yo en buenos aires.
Luego de la visita obligada a las torres fue necesaria la visita al barrio chino, este sin envidiarle nada al de Singapore aunque con más comerciantes que comienzan las ofertas en cifras incalculables para sus artículos chinos de producción en serie que en realidad negociando un poco salen por menos de la mitad de lo inicialmente pedido, cosas que parecen de marca, pero no lo son, excelentes imitaciones de los originales y mas extranjeros que de costumbre, incluso me doy cuenta que muchas personas extranjeras que he visto en Singapore han llegado hasta Kuala Lumpur como siguiéndonos, los distingo porque además de parecer extranjeros, dos de ellos llevan el cabello rubio de la misma manera amarrado en la cabeza y usan gafas de sol con colores algo llamativos, otro de ellos tiene un pie lastimado, de seguro ellos nos han visto a nosotros también merodeando los sitios turísticos a la par, no es una suerte que la gente que tiene la posibilidad de viajar a esta parte del mundo tenga como objetivo el mismo recorrido que nosotros hemos realizado.
3 días en Kuala Lumpur no son suficientes para logger introducers comma quisiera en la culture, es tempo ahoy de un temple hindú impresionante desde la entrada, bat caves es el hombre del sitio, que no es más que una cueva gigantesca ubicada en una montaña, precedida por más de 200 escalones, a lo largo de los cuales, unos audaces micos intentan aprovechar el descuido de las personas y raparles lo poco que lleven de comida, luego de las escaleras, se ingresa a este complejo de cuevas que es uno de los templos hindus (situados fuera de india) más populares. Olor a incienso, fuego en el suelo, hindus en distintos lugares pidiendo a sus dioses, paredes llenas de colores distintos como ya es costumbre en esta cultura. Luego el tour seguiría a la fábrica de peltre donde pudimos ver el proceso de este material para convertirse en vasos, cucharas y objetos decorativos; el turno seguía para la fabrica de chocolates, el más famoso de todos, el de Tiramisu, luego la fábrica de Batik, donde unos verdaderos artistas hacían diseños con pintura sobre tela que serían convertidos en vestidos, pañoletas y otros accesorios para dar un toque especial a la belleza de las mujeres, de regreso en el hotel, check out y el resto de tiempo libre para poder conocer algo más.Malasia nos deja con un sabor agridulce, una excelente cultura, Kuala Lumpur una belleza incomparable, con las autoridades el sabor agrio de la visita pero que finalmente como dicen por ahí, todo es parte del paseo.
martes, 2 de agosto de 2011
UNA CERCA A LA OTRA
Singapur es un isla y pegada a esta la isla turística de sentosa, con 500 hectáreas y que es visitada por miles de personas al día, esto se podía apreciar en el metro riel que lo lleva a uno hasta el sitio, entre las atracciones que están para escoger se encuentra el recientemente abierto parque Universal Studios, las playas, clubes, restaurantes y bares.
Si uno quisiera hablar de un sitio más exclusivo que Singapur que el mismo Singapur, es la isla de Sentosa, donde la mayoría de los extranjeros aprovechan el sol en las hermosas playas, tomando un café en el famoso "Cafe del Mar"o sorfiando en la ola gigante del restaurante contiguo, sea como sea, uno de los sitios más concurridos y costosos de esta zon del mundo.
Pronto volveremos a conocer rincones diferentes de Sentosa y a terminar nuetra estadia en Singapur, por ahora me voy a dormir, mañana partimos hacia Malasia, a conocer la torres petronas en Kuala Lumpur.
Si uno quisiera hablar de un sitio más exclusivo que Singapur que el mismo Singapur, es la isla de Sentosa, donde la mayoría de los extranjeros aprovechan el sol en las hermosas playas, tomando un café en el famoso "Cafe del Mar"o sorfiando en la ola gigante del restaurante contiguo, sea como sea, uno de los sitios más concurridos y costosos de esta zon del mundo.
Pronto volveremos a conocer rincones diferentes de Sentosa y a terminar nuetra estadia en Singapur, por ahora me voy a dormir, mañana partimos hacia Malasia, a conocer la torres petronas en Kuala Lumpur.
BUGIS
Completándose el día 8 de la estadía en Singapur, las salidas necesarias comienzan a realizarse, las compras de regalos no van a dar espera y los encargos menos. Después de un almuerzo muy árabe en compañía de mi padre, nos fuimos haca la calle Bugis, una calle muy peculiar en uno de sus tramos, los olores comienzan a sentirse desde lejos y el sonido invade poco a poco los oídos de todos; aparte del calor impresionante se comienza a ver multitud de gente que vine y va de un lado a otro de un mercado que llaman "Bugis Street"
En este mercado se encuentra de todo y con precios bajos, desde los típicos jugos de durian, del cual su olor es bastante penetrante, hasta camisetas, gorras, pantalones, zapatos y demás entre una cantidad considerable de gente que va de lado a lado, comprando, bebiendo jugos, hablando mientras suena de fondo música electrónica en algún idioma raro de esta parte del mundo.
Luego de esta calle fuimos hacia un edificio donde usualmente se encuentran sacerdotes budistas y ante los cuales la gente se arrodilla a que los bendigan. En la entrada de este popular edificio una escultura de un buda en oro nos dio la bienvenida, poco a poco, persona tras persona antes de ingresar al edificio, pasaba tocaba al gran buda de oro, en la cabeza, las orejas y por supuesto en la barriga, no hubo una sola persona que no hiciera esto y era como ver llegar personas a un sitio donde les profesaban buena fe.
Luego a uno de los edificios de tecnología más grandes, donde se encuentra de todo, todas las marcas, los accesorios posibles para todos los aparatos tecnológicos que agobian nuestra vida hoy día, aunque finalmente este resulto siendo un sitio donde los vendedores quieren vender al costo que sea, pero vender, entre más rebajan piensan que uno va a comprar inmediatamente y más, cuando uno solo está averiguando para mirar si en realidad vale la pena comprar, pero bueno, superado los obstáculos decidimos devolvernos admirando cada detalle del país en el que seguiremos por al menos una semana más y que tiene mucho por descubrir.
En este mercado se encuentra de todo y con precios bajos, desde los típicos jugos de durian, del cual su olor es bastante penetrante, hasta camisetas, gorras, pantalones, zapatos y demás entre una cantidad considerable de gente que va de lado a lado, comprando, bebiendo jugos, hablando mientras suena de fondo música electrónica en algún idioma raro de esta parte del mundo.
Luego de esta calle fuimos hacia un edificio donde usualmente se encuentran sacerdotes budistas y ante los cuales la gente se arrodilla a que los bendigan. En la entrada de este popular edificio una escultura de un buda en oro nos dio la bienvenida, poco a poco, persona tras persona antes de ingresar al edificio, pasaba tocaba al gran buda de oro, en la cabeza, las orejas y por supuesto en la barriga, no hubo una sola persona que no hiciera esto y era como ver llegar personas a un sitio donde les profesaban buena fe.
Luego a uno de los edificios de tecnología más grandes, donde se encuentra de todo, todas las marcas, los accesorios posibles para todos los aparatos tecnológicos que agobian nuestra vida hoy día, aunque finalmente este resulto siendo un sitio donde los vendedores quieren vender al costo que sea, pero vender, entre más rebajan piensan que uno va a comprar inmediatamente y más, cuando uno solo está averiguando para mirar si en realidad vale la pena comprar, pero bueno, superado los obstáculos decidimos devolvernos admirando cada detalle del país en el que seguiremos por al menos una semana más y que tiene mucho por descubrir.
lunes, 1 de agosto de 2011
CUADRAS SORPREDENTES
Aunque las cosas por conocer son seguramente muchas, los días comienzan a bajar su intensidad, ya no son novedad los gigantescos edificios con formas diferentes, ni la cantidad de asiáticos con acentos diferentes de china y japon, tampoco los indios ni los indonesios, mucho menos pasa desapercibida la belleza de las mujeres de filipinas, ahora hay tiempo para admirar y disfrutar del ambiente de una manera más interna, mezclarse entre la gente resulta agradable porque el extranjero es uno, en un 99 por ciento seguro que nadie entiende español, así que resulta gracioso hablar de la gente sin que lo entiendan, así harán ellos con uno, sin duda alguna.
On tantas fotos que hemos sacado, el facebook se llena poco a poco y la gente da un viaje virtual por los lugares que yo he visitado, el twitter ha estado descuidado, pero aún así se me ocurren cosas que publicar como por ejemplo, pensar en que así como las personas aparecen en las fotos que uno toma, en cuántas fotos de los demás aparecerá uno y jamás lo sabrá, cuántas de estas serán subidas a internet.
Decidimos así comer en un restaurante español, una paella valenciana con un botella de vino marquéz de cáceres a la orilla del rio, mientras el sol se ocultaba y las luces de colores se encendían para poner algo de belleza artificial a lo natural del ambiente que por momentos era inspirador de emociones y mils sentidos.
Estamos comenzando a ver la otra cara de Singapur, la que no es glamurosa ni avanzada, la que nos permite disfrutar.
DE REPENTE, EN CHINA
Amaneció el sexto día en Singapur con la firme idea de hacer una visita obligada al popular "chinatown" o barrio chino que en muchos países del mundo existe y que resulta peculiar a la hora de ir a conocer y pasar de repente, de estar en Singapur, a estar en un lugar totalmente chino.
Para nadie es un secreto que los chinos, han comenzado a propagarse por el mundo de una manera considerable y en países como Singapur se han establecido y mezclado entre las diferentes razas asiáticas que abundan acá, entre una mezcla de idiomas y ojos rasgados en los que su belleza rara y exótica predomina, sin embargo como era bien conocido ya por mí del barrio chino bonaerense, este no se distanciaba mucho, más que en que aquí por la gran cercanía con su país, los chinos dentro de su barrio, aparte de todo el comercio en serie de lo que comúnmente se llaman productos chinos, algo innovadores y raros, tienen un templo budista gigantesco y hermoso, donde acuden a rezar.
Este templo es impresionante, a la entrada se podían observar varias personas que tomaban un incienso en sus manos, miraban hacia adentro del templo, luego inclinaban sus cuerpos varias veces con el incienso aún en las manos y luego lo ponían sobre un soporte redondo que había a la entrada, donde ya habían muchos más de estos para luego proceder al templo a ver y rezar ante las diferentes figurillas en diferentes posiciones de los budas con diferentes posiciones cada una las cuales simbolizaban distintas cosas, prosperidad, tranquilidad, amor, salud, entre otras. Adentro el templo estaba rodeado de solo estatuillas, de pared a pared y de techo a piso, en la parte frontal tres gigantescas y frente a estas mesas y sillas donde se sientas las personas a rezar, sitio al cual no teníamos acceso, por supuesto por respeto, sin embargo, lo que se lograba apreciar era una encuentro consigo mismo de todas las personas que se encontraban allí rezando; tranquilidad, paz, calma y silencio que era interrumpida por momento por los turistas que subían el tono de voz, o inlcuso el sonido y la luz del flash de las cámaras, aunque nada de esto hacía que la religiosidad y devoción del lugar se perdiera del todo, llegó a ser uno de los sitios más curiosos vistos por mí en este barrio chino.
Cada día que pasa, la cultura asiática se va revelando como una cultura devota y creyente, tranquila, en cierta medida que se aliena gracias a la irrupción de la tecnología, siendo esta última la más presente en las nuevas generaciones a las cuales les es fácil el acceso a maquinaria tecnológica de todo tipo.
SIGANME EN TWITTER: @JulianGonzo
Para nadie es un secreto que los chinos, han comenzado a propagarse por el mundo de una manera considerable y en países como Singapur se han establecido y mezclado entre las diferentes razas asiáticas que abundan acá, entre una mezcla de idiomas y ojos rasgados en los que su belleza rara y exótica predomina, sin embargo como era bien conocido ya por mí del barrio chino bonaerense, este no se distanciaba mucho, más que en que aquí por la gran cercanía con su país, los chinos dentro de su barrio, aparte de todo el comercio en serie de lo que comúnmente se llaman productos chinos, algo innovadores y raros, tienen un templo budista gigantesco y hermoso, donde acuden a rezar.
Cada día que pasa, la cultura asiática se va revelando como una cultura devota y creyente, tranquila, en cierta medida que se aliena gracias a la irrupción de la tecnología, siendo esta última la más presente en las nuevas generaciones a las cuales les es fácil el acceso a maquinaria tecnológica de todo tipo.
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